VIAJE A CHAPADMALAL
Nos han comentado los pacientes que en los boliches bailables se encuentran con la barrera social que les impide la entrada por problemas de seguridad , ya que en el caso de los ciegos , serían el grupo de mayor riesgo si hubiera que evacuar el lugar.
En realidad las barreras sociales tienen que ver más con la ignorancia y la despreocupación. Podrían evitarse con una planificación cuidadosa.
Cuando viajamos con los pacientes ciegos a Cataratas, lo hicimos en una linea aérea y las azafatas no sabían como explicarle a los ciegos las medidas de precaución en caso de accidente, por supuesto les ayudamos con los profesores especiales, pero ante la circunstancia se las veía muy tensas.
Los pacientes que asisten al grupo de psicología, tienen la posibilidad, entre otras de expresar su opinión en asuntos que representan puntos de vista altamente representativos de sus propios intereses.
Así surge de estas reflexiones el deseo y la gestión de una salida de vacaciones al mar, ya que muchos no lo conocían Se produce así un giro en el discurso de éstos pacientes que propicia el cambio, al salir una vez más de una situación de aislamiento, a la participación plena de lo social, en la educación, capacitación laboral y como en este caso, la recreación, que es también un derecho de todos.
Se incentiva por lo tanto una fuerza que propicia el cambio transformando en una prioridad la utilización de aquellos servicios que también deben ser concebidos en beneficio suyo.
En el año 1996 con el auspicio de la Secretaria de Turismo de la Nación, La Secretaria de Turismo de Misiones, la Biblioteca Argentina para Ciegos y la Comisión Nacional Asesora para las personas con discapacidad, 22 personas ciegas y cuatro docentes visitamos las Cataratas del Iguazú Las personas discapacitadas visuales, tuvieron previo al viaje, la información teórica necesaria para lograr una mejor captación de la experiencia.
Este año a partir del pedido formal del grupo hemos conseguido que el Plan de Turismo Escolar y la Secretaria de Turismo de la Nación nos brinde alojamiento en Chapadmalal.
Los pacientes se reunieron en Fundación Oftalmológica de Rehabilitación y Capacitación Dr. Hugo Nano, a las 20 hs. y aproximadamente a las 21 hs. partieron en tren rumbo a Constitución, estaban acompañados por la Directora de la Fundación María Eugenia Nano, el Dr. Mujica, la Asistente Social, la Psicóloga, los Profesores de O y M, Cestería y Marroquinería.
Cada paciente llevaba una identificación de la institución al igual que los bolsos que fueron cargados por cada uno de ellos haciéndose totalmente responsables de sus pertenencias.
Éramos en total 24 personas, después del tren tomaron el subte y al llegar a Constitución esperamos unos 40 minutos hasta partir Algunos estaban acompañados por sus familiares..
El viaje fue entretenido y sin inconvenientes Pablo llevo la guitarra y todos cantamos, tomamos mate y reímos
Al llegar a Mar del Plata hicimos un trayecto en transporte a Chapadmalal, aproximadamente unos 50 Km., y ya en el Hotel se distribuyeron las habitaciones que eran para cuatro personas y en general había pacientes ciegos y de baja visión.
El comedor era autoservicio, los pacientes hacían la fila con el resto de las personas que también estaban de vacaciones, aproximadamente unas 500 personas Ellos tomaban una bandeja y se iban corriendo a medida de que el personal del comedor les iban alcanzando los distintos platos luego volvían a la mesa, con el desayuno igual.
La organización en cada uno de los ambientes fue acorde a las
necesidades y sin ningún tipo de problemas
Se pudo observar que uno de los pacientes necesita más
apoyo en Actividades de la Vida Diaria (A.V.D.), ya que no
sabe comer con cuchillo y tenedor.
Roberto tuvo ausencias e incumplimiento en los horarios, expresando de esta manera su dificultad para integrarse en los grupos, como el dice "soy un solitario".
Algunos tuvieron resistencia para viajar, y estuvieron a punto de no viajar, pero se solucionaron las dificultades y el saldo tan positivo de la experiencia servirá para reflexionar y elaborar esas resistencias.
Dos de ellos que también son alumnos de Fundación, pero que solo vienen al Coro , mantuvieron siempre una actitud de agrupamiento no de grupo se los vio siempre haciendo "rancho aparte".
Pablo, también es un alumno de Coro, pero se integro totalmente y disfrutó plenamente con todos sus compañeros.
En mi habitación estaban Silvia y Guadalupe. Silvia es insulino dependiente al igual que Cristina , Guadalupe es diabética y la mayor en edad de todo el grupo Además de efectuar los controles de insulina personalmente pude observar que las pacientes se sentían mejor no solo anímicamente sino también físicamente, Cristina reconocía que se le habían ido todos los dolores de huesos y el cansancio que la "tira", como ella expresa, la mayor parte del tiempo en su casa y que ella considera producto de su diabetes de 30 años. En un momento dice "al final es todo psicológico".
Las primeras expresiones con respecto al mar fueron sobre el ruido del mar y el olor a pescado. Tenían una gran ansiedad por ir a la playa los que no conocían el mar.
Lo primero que se les ocurrió fue que iban a traer el grabador para grabar el ruido y poder llevarlo.
Carolina , paciente de visión sub normal por primera vez conoce el mar, la playa y apenas llega a la orilla del agua se zambulle constantemente con una alegría inusitada "como pez en el agua".
Abel ciego, entra de mi mano con cautela.
Todos tomados de la mano, permanecieron con el agua hasta las rodillas un rato, haciendo un reconocimiento del frío del agua, fuerza, olores y ruidos así como de la sensación bajo los pies de la arena y las conchillas.
Después los tomé de la mano y les dije más adentro,
más adentro para que se les vaya el frió El profesor de cestería
los esperaba mas adelante ya que se había internado más en
el mar Yo gritaba cada vez que se acercaba una ola como expresión
de alegría , muchas de ellas pasaban por arriba de nuestras cabezas
Abel era el más curioso y maravillado junto con Carolina y Silvia
Los demás disfrutaban pero eran más precavidos y expresaban
algún modo de respeto y de temor.
Le pregunté a Abel si sentía algún tipo de temor o alteración del ritmo cardíaco o de la respiración ya que se lo observaba muy emocionado Me contestó Siento una alegría inmensa.
Todos sentían frío luego se aclimataban, caminaron juntaron piedritas y entraron al agua por lo menos dos veces al día.
Pablo, ya conocía el mar. es un paciente de muy baja estatura, que en otras ocasiones en que fue al mar solo se metía a la orilla.
Esta vez las olas al pasar lo tapaban. Dijo que cuando volviera no le iba a alcanzar toda la noche para contarle a su esposa y a su hijo la experiencia tan hermosa que había vivido.
El grupo fue solidario y divertido Los días transcurrieron en armonía.
Por la noche después de cenar tocaban la guitarra en el
salón central del hotel, cantaban , bailaron el malambo, chamamé
y el tango después nos íbamos al hotel de al lado y había
baile, así que bailaban todos desde las diez hasta las doce, al
ritmo de las cumbias.
Mariana Ordosgoity
Licenciada en Psicología
Comentario escrito de los pacientes que participaron de la experiencia:
E.R. paciente ciega congénita, edad 60 años
Vacaciones diferentes
Para quienes no tenemos acceso a unas vacaciones anuales, y nos
gusta viajar todas las oportunidades son buenas. Pero cada oportunidad
cada grupo,son algo irrepetible en cuanto a la experiencia que podemos
sacar de ello
Cuando nos propusimos el viaje a Chapadmalal pensé que esas
serían unas hermosas vacaciones, nunca me imagine que además
de disfrutar de ese viaje , adquiriría una valiosa experiencia para
el desenvolvimiento de la vida diaria
Situaciones en el tren como caminar por el pasillo para acercarme
a otros de mis compañeros para tener una charla, o ir a la rueda
del mate,en otras oportunidades no me hubiera movido del asiento en todo
el viaje Tampoco me hubiera hecho cargo de mi equipaje aludiendo
que era demasiado pesado
Al llegar al hotel pensé que nos iban a servir un rico
desayuno Craso error! era autoservicio
Son innumerables las experiencias que tengo para relatar, pero quiero
destacar más que nada mi aprendizaje ya que es la primera
vez que estoy sin la cercanía de mi familia, y los maravillosos
momentos de compañerismo y alegría
Otro Paciente C.A 63 años ceguera adquirida por diabetes.:
En la vida hay sensaciones y momentos que a veces nos dejan una
enseñanza En este viaje tuve muchas de ellas, en las
cuales destaco la buena onda y el compañerismo
Descubrí que el mejor antídoto para la enfermedad
es la alegría, estar feliz
Y también que si bailamos, cantamos y esa felicidad está
compartida, es mejor!
En el mar estando sentada en la orilla sentí transportarme
a otro mundo, el murmullo de las olas me conectaron con dioses y sirenas
del fondo del mar , con toda su fuerza y su imponencia Permanecí
un largo rato disfrutando ese momento de regocijo y paz
Al rato me di cuenta que las caprichosas olas se habían llevado
mi castillo al fondo del mar.
Agradezco a María Cristina por compartir con sabia responsabilidad.
Al profesor Mario por infundir seguridad y confianza
A Mariana, nuestra psicóloga anfitriona de la alegría
y colaboradora en los asuntos de nuestra salud
Al profesor Gabriel por su silenciosa compañia y apoyo
A la profesora Delia por la dulce compañía y colaboración
y por su responsable profesionalidad
A María Eugenia, nuestra directora, alma mater de esta viaje,
por haber agotado todos los recursos en función de que todos nosotros
pudiéramos participar de ésta experiencia